¡Feliz año nuevo escolar!

Septiembre es un mes de cambios, renovaciones y nuevos comienzos para todos nosotros, especialmente para los niños.
Los niños deben al fin dejar atrás las vacaciones de verano, dejar de contar cuántos helados se han comido o cuántas veces han ido a nadar y prepararse para empezar un nuevo año escolar.
Hay muchos sentimientos encontrados, ya que todo comienzo es duro.
Los niños son personas pequeñas, que necesitan también el tiempo para adaptarse a los cambios, pero existen muchas formas de que un comienzo difícil se convierta en algo hermoso y agradable y de ayudarles a empezar el nuevo año con felicidad, entusiasmo y buen humor.

1. El horario:
Para empezar, el primer aspecto más importante que los niños adoran desde que nacen es tener un horario concreto, ya que les hace sentir más seguridad y confianza. Organizad juntos el programa para el nuevo año escolar, que, a parte de las actividades escolares, puede también incluir algunas actividades extraescolares. Pregúntales qué les gustaría hacer. ¿Música, baile, deporte o artes marciales? Anímales a probar cosas nuevas que amplíen sus intereses y conocimientos y que les entusiasmen. Anotad juntos el nuevo horario con colores y dibujos, y cuélgalo en su habitación. De esta manera, sabrán lo que tienen que hacer cada día y anticiparán las cosas que más les gustan con mayor entusiasmo.

2. Nuevas compras:
Los niños, como cualquier persona, adoran comprar cosas nuevas y bonitas. No es necesario comprar una mochila nueva cada mes de septiembre, pero seguro que puedes dejarles escoger sus nuevos bolígrafos y cuadernos. También podéis forrar juntos los libros nuevos y encontrar maneras bonitas de escribir el nombre en etiquetas especiales, con diferentes colores y pegatinas. Además, para las actividades extraescolares también se necesitan materiales. Comprad juntos un par de pantalones de chándal nuevos, un albornoz nuevo para las clases de natación o unas mallas nuevas para la clase de ballet; esto les llenará de alegría y les proporcionará aún más entusiasmo para sus nuevos comienzos. Por último, puedes renovarles el armario con ropa nueva para la escuela, como un par de pantalones vaqueros o zapatillas.

3. Nuevas organizaciones del espacio:
Las pequeñas reorganizaciones del espacio en que vivimos son una manera sencilla de renovación; por supuesto, también lo es para los niños. Haz pequeños cambios en la habitación de los niños, escoged juntos un nuevo juego de sábanas, un marco nuevo con su imagen preferida, pon un poco de música y reorganiza los muebles. Organizad juntos el armario, retira la ropa o zapatos que ya no se ponen y esconde bolsitas de lavanda en los cajones para proporcionar un aroma suave y agradable. Arreglad juntos las estanterías y el escritorio, retira libros y libretas viejos y haz sitio para que puedan poner los nuevos de la manera que más les guste. Asegúrate de que la mesa de estudio esté situada cerca de la luz natural y del aire fresco. Un pequeño jarrón con flores, un reloj o un calendario de pared son ideas bonitas y sencillas que les harán compañía mientras hacen sus deberes.


4. Higiene personal con los productos adecuados para los niños:
Hasta cierta edad, los niños consideran la hora del baño como un verdadero momento de juego. Sin embargo, a medida que van creciendo, el baño pasa también a formar parte de su rutina. Al mismo tiempo, es necesario que lo hagan a diario, sobre todo tras las numerosas actividades que realizan. Lo que debemos recordar es que la piel de los niños necesita un tratamiento especial, ya que es más sensible y propensa a las irritaciones y la deshidratación, es más sensible a la radiación solar y absorbe los ingredientes de los productos cosméticos con mayor facilidad. Es muy importante elegir productos que hayan sido específicamente concebidos para el tratamiento de la piel, cabello, cuerpo, y también de los dientes, de los más pequeños.
La gama APIVITA KIDS trata la piel sensible de los niños con suavidad, sin irritarla, con un 90-96% de ingredientes naturales, extractos orgánicos y una infusión de aceites esenciales, miel y caléndula orgánica. Con agentes tensoactivos suaves, no contienen SLES ni jabón, que son agentes limpiadores que suelen provocar irritaciones, especialmente en la piel sensible de los niños. Además, no contiene colorantes sintéticos, ftalatos, almizcles policíclicos, nitro almizcles ni gluten, para evitar las alergias en las personas que son intolerantes al gluten, incluso por el uso de cosméticos que contienen esta sustancia. Son hipoalergénicos y han sido dermatológicamente y oftalmológicamente (champús) probados. Por último, contienen aceites esenciales orgánicos puros, aptos para los niños, como geranio, naranja, camomila y bergamota, que suavizan, revitalizan el estado de ánimo y tratan la piel. Un montón de amigos con multitud de colores, frutas y flores, cuyos nombres están inspirados en los ingredientes de los productos, ¡para que la hora del baño de los niños se convierta en un juego divertido!

La gama incluye los siguientes productos:

Para la higiene oral, utiliza el dentífrico infantil APIVITA Kids 2+ con granada y propóleo y un 98% de ingredientes naturales. Protege los dientes sensibles de los niños frente a la formación de sarro y caries, y previene la aparición de gingivitis gracias al propóleo, la granada y la caléndula. Con un agradable sabor afrutado, es apto para niños mayores de 2 años.
Por último, para las pequeñas princesas con labios sensibles, APIVITA presenta el Lip Care Bee Princess, con ingredientes 100% naturales, certificación ecológica y sin gluten. Hidrata, suaviza y protege los labios sensibles con propiedades nutritivas y suavizantes, gracias a los extractos de albaricoque y miel orgánicos, con acción suavizante gracias al bisabobol y con propiedades antioxidantes gracias a la vitamina E.


5. Más tiempo para toda la familia:
No importa cuántas actividades nuevas organicemos para nuestros hijos, ni el programa, ni cuántas cosas nuevas les compremos, lo único cierto es esto: no hay nada más valioso para ellos, y también para nosotros, como pasar tiempo juntos. Para el inicio del nuevo año, fíjate el objetivo de pasar el máximo de tiempo juntos en familia. Por ejemplo, la hora de la cena es una excelente oportunidad para reunir cada noche a toda la familia en la mesa. Aunque tu trabajo sea exigente, intenta programarlo de forma que podáis cenar todos juntos cada noche. Hablad, reíd, compartid los momentos más importantes del día y haced planes para el próximo fin de semana. Lo más agradable para los niños es terminar el día contigo; les llena de confianza, tranquilidad y seguridad y les da fuerza para el día siguiente.